Seg 19 Fev 2007
“CASTELHANO No me hagáis derreñegar
o hazer un desatino.
Vós pensáis que soy devino?
Soy hombre y siento el pesar.
Trayo de dentro un léon,
metido en el coraçón:
tiéneme el alma dañada
de ensangrentar esta espada
en hombres, que es perdición.
Ya Dios es importunado
de las ánimas que le embío;
y no es en poder mío
dexar uno acuchilado.
Dexé bivo allá en el puerto
un hombrazo anto y tuerto
y después fuilo a encontrar;
pcnsó que lo iva a matar,
y de miedo cayó muerto.
AMA Vós queríeis ficar cá?
Agora é cedo ainda;
tornareis vós outra vinda,
e tudo se bem fará.
CASTELHANO A qué hora me mandáis?
AMA Às nove horas e nô mais.
E tirai üa pedrinha,
pedra muito pequenina,
à janela dos quintais.Entonces vos abrirei
de muito boa vontade:
pois sois homem de verdade
nunca vos falecerei.
CASTELHANO Sabéis qué ganáis en esso?
El mundo todo por vuesso!
Que aunque tal capa me veis,
tengo más que pensaréis:
y no lo toméis em gruesso.”
(Texto em formato electrónico proveniente de Projecto Vercial - Literatura Portuguesa, via http://www.bibvirt.futuro.usp.br/content/view/full/1813)